La Cofradía de lo Imposible

Sesión V - Parte II

 

13 de Exhílarus

La mañana del 13 de Exhílarus, una joven mujer de aspecto simultáneamente feroz y aristocrático se presentó ante la Cofradía para solicitar sus servicios. Acompañada por dos enormes guardaespaldas de cuestionable higiene ―Ulf y Olf―, la muchacha se identificó como Vorinna, Princesa de Irrisen, un gélido reino humano en el mundo primario de Golarion. Aunque originalmente se había dirigido a Loth el Magnífico, con quien su padre habría tenido una relación de amistad de muchos años, este la habría dirigido a la Cofradía, señalándole que la venia heróica de sus miembros serviría para conseguir su cometido. O cuando menos que harían cualquier cosa por el suficiente dinero.


Vorinna fue cortés pero escueta: Necesitaba la ayuda de la Cofradía para lograr que su padre, el Rey Vorgok, desistiese de su absurda campaña militar y regresase a Irrisen, antes de que todo el asunto acabase matándole a el y a sus ejércitos, y de paso dejase el reino desprotegido y listo para ser engullido por sus enemigos. A cambio, estaba dispuesta a recompensarles con 1.000 escudos irrisenos (unas 10.000 piezas de oro sigiliano, según pudo determinar su contador trasgo, Oscar) y, para endulzar el trato, el título nobiliario correspondiente a la Baladiya de Birkha, territorio que le pertenecía tras heredarlo de su madre, ubicado en el mismo mundo primario.


El asunto, por su puesto, no estaba exento de complicaciones: Por una parte, el rey debía ser convencido de desistir, no meramente capturado y llevado de regreso pataleando, pues este simplemente retomaría sus esfuerzos una vez los cofrades se hubiesen ido. Por otra, la naturaleza de la campaña no era del todo común, pues el Rey Vorgok se encontraba luchando contra un enemigo bastante peculiar: El Invierno. Según les relató Vorinna, un lustro ha durante una especialmente agria tormenta, su madre Zahira y su hermano mayor Vorkos fueron abatidos por una ventisca, provocando un profundo pesar en el rey. Buscando entender la tragedia, Vorgok, un hombre bueno pero de mente sencilla, acabó por culpar al mismísimo clima por la tragedia e, impulsado por su voluntad de hierro, un día de tales decidió conseguir restitución por tal agravio. Reuniendo a los más sabios druidas y las más astutas brujas para oír sus consejos, descubrió que era posible llegar a los aposentos del Invierno a través de un arco mágico ubicado en lo más profundo de los gélidos Bosques de Hrofskjöld, lejos hacia el norte, desde donde las leyendas decían cada año el frío se apoderaba de las tierras y las teñía de blanco. Y así fue como reunió sus fuerzas, reclamó viejos juramentos y alianzas, y marchó junto a seis mil hombres y cincuenta linnorms a enfrentarse con aquel sempiterno enemigo.

 

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C_Andreu C_Andreu

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